domingo, 12 de marzo de 2017

Red Velvet Cheesecake

Desde que empecé a ver programas de repostería, y sobre todo desde que la repostería americana se ha puesto de moda, el Red Velvet siempre ha sido el bizcocho estrella.

En todas partes comentaban que era un bizcocho espectacular, con un sabor intenso y sobre todo muy jugoso. Vamos, el rey de los bizcochos. Así que un día me dio por probarlo... Compré una porción de tarta Red Velvet con su frosting de crema de queso como manda la tradición, y me lo llevé a casa porque quería disfrutarlo tranquilamente, apreciando todo su sabor, sin prisas, con calma. Y menuda decepción!!! No sabía a nada, estaba súper insulso. Ni la crema de queso tenía sabor...

Después de eso se me quitaron las ganas de volver a probarlo, y no entendía como podían decir que el Red Velvet era lo más de lo más. Si no sabía a nada!!!

Hasta que llegó el curso de Bundt Cakes con Bea Roque (www.elrincondebea.com) y uno de ellos era de Red Velvet. Menuda diferencia!! Ese sí era un bizcocho jugoso y con sabor. Y entonces decidí darle otra oportunidad.

Lo típico es hacer el bizcocho y acompañarlo de un frosting de crema de queso, pero en esta receta que os traigo hoy, lo que vamos a hacer es combinar ambas opciones, el Red Velvet con el queso crema, y hacer un Red Velvet Cheesecake, es decir, un Red Velvet con Tarta de Queso.

Si este bizcocho es ya jugoso de por sí, con la tarta de queso ni os cuento!!! Es el summun de la jugosidad y tiene un sabor.....

Pero mejor os lo muestro.

Esta receta es del libro "Objetivo: Cheesecake Perfecto" de Alma Obregón (www.almascupcakes.es) y aunque al principio parezca que no, os aseguro que es muy sencilla y el resultado os sorprenderá gratamente.

Ingredientes:

Para la Tarta de Queso

  • 310 gr de queso crema 
  • 150 gr de azúcar
  • 2 huevos

Para el Red Velvet

  • 160 ml de aceite suave de oliva o girasol
  • 160 gr de azúcar
  • 2 huevos
  • 275 gr de harina
  • 1 cucharadita de vinagre (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 60 ml de leche entera + 2 cucharadas extra (10 ml más)
  • 1/2 cucharadita de zumo de limón
  • colorante en pasta rojo

Antes de comenzar con nuestros ingredientes, precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo y sin ventilador. Engrasamos un molde y colocamos un papel de horno en la base para que nos sea más fácil desmoldarlo. Yo he utilizado un molde cuadrado de 24 cm pero podéis utilizar el que tengáis en casa.

Vamos a comenzar por la crema de la tarta de queso. Es muy importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para evitar que nos queden grumitos.

Batimos el queso con el azúcar hasta que se hayan integrado perfectamente. A continuación añadimos los 2 huevos y mezclamos. Reservamos.

Ahora vamos con el Red Velvet!!

El primer paso es preparar el buttermilk o suero de mantequilla.

Este ingrediente es muy habitual en países como Estados Unidos, Alemania o Dinamarca entre otros,  y aunque en España es difícil de encontrar, no es ningún problema ya que lo podemos hacer de forma casera muy fácilmente. Sólo tienes que mezclar los 60 ml de leche con la 1/2 cucharadita de zumo de limón y esperar. Va a quedar una especie de "leche cortada" y eso es lo que buscamos. Lo que va a hacer el buttermilk es aportar un extra de jugosidad a nuestro bizcocho.

En un bol mezclamos el aceite con el azúcar. Incorporamos los huevos y batimos hasta que estén perfectamente integrados.

Tamizamos la harina junto con el cacao y la añadimos a nuestra mezcla en tres veces alternándola con el Buttermilk, empezando y terminando con los ingredientes secos (harina + cacao - buttermilk - harina + cacao - buttermilk - harina + cacao).

Cuando esta mezcla sea homogénea agregamos el colorante en pasta rojo. Es muy importante que el colorante sea en pasta. Si utilizamos un colorante líquido podemos encontrarnos con un bizcocho marrón y además podría alterar la textura de nuestro bizcocho. Siempre recomiendan el colorante Rojo Extra de la marca Sugarflair pero si no lo encontráis os servirá de cualquier otra marca siempre que sea en pasta.

El último paso es mezclar el vinagre con el bicarbonato y añadirlo inmediatamente a nuestra mezcla e integrar.

Vertemos 3/4 partes del Red Velvet en el molde. Añadimos por encima la crema de la Tarta de Queso. Al resto de la masa de Red Velvet que nos queda le añadimos las 2 cucharadas de leche que habíamos reservado y mezclamos. Lo repartimos por encima y hacemos un "marmolado" usando un palillo de brochetas, un cuchillo, una espátula o lo que tengamos más a mano...siempre con cuidado de no rayar nuestro molde. Lo que queremos conseguir es mezclar ambas masas para conseguir unas vetas como las del mármol.

Este es el paso a paso 

Ahora sólo nos queda hornear unos 35 mn, o hasta que, al pincharlo con un palillo, en esta ocasión salga con algunas miguitas pegadas.


¿Qué os parece el resultado? Os aseguro que está realmente delicioso. El Red Velvet ya es jugoso de por sí pero con la mezcla de la tarta de queso es lo más!!!  Y qué me decís del corte que tiene... Espectacular!!!!


Os animo a que lo hagáis. En mi casa no quedaron ni las migas.

Ya sabéis que me encantaría leer vuestros comentarios sobre cómo os ha salido.

Un besín.    

domingo, 5 de marzo de 2017

Galletas de Maizena y Leche Condensada

Yo soy mucho de texturas en los alimentos y estas galletas tienen una que no soy muy capaz de definir... En la boca se deshacen, se funden y se puede sentir el dulce de la leche condensada y la suavidad de la maizena. Tienen un sabor, hummm y además, son aptas para celíacos!! Qué más se puede pedir... algo de chocolate quizás...pero a eso volveré un poquito más tarde 😏🍫

Esta receta es del blog de Bea Roque (www.elrincondebea.com) aunque al final le daré mi toque personal. Pero shhhhh, no desvelemos la sorpresa.

Es una receta muy sencillita, con muy pocos ingredientes pero con un resultado espectacular. Os lo cuento:

Ingredientes:

  • 175 gr de fécula de maíz (Maizena)
  • 25 gr de azúcar glass
  • 100 gr de leche condensada
  • 65 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 yema de huevo

Preparación:

Tamizamos la Maizena con el azúcar glass y reservamos.

Batimos la mantequilla con la leche condensada hasta que se hayan integrado perfectamente.

A continuación añadimos la yema del huevo y seguimos batiendo.

Ahora es el momento de añadir la Maizena junto con el azúcar y seguir batiendo hasta que tengamos una mezcla homogénea.

En este punto tendremos una masa muy blandita y poco manejable así que la envolveremos en papel film y la dejaremos enfriar en la nevera durante al menos unos 30 minutos.

Aprovecharemos este tiempo para precalentar nuestro horno a 160º con calor arriba y abajo, sin ventilador y preparamos una bandeja con papel de hornear o una bandeja apta para hornear galletas.

Con nuestra masa ya fría y nuestras manos enharinadas de maizena, preparamos unas bolitas de unos 12 gr cada una y las colocamos separadas unas de otras al menos unos 5 cm ya que al hornear se expandirán un poquito.


Metemos de nuevo la bandeja en la nevera unos 10 mn para que se enfríen de nuevo. Como mí bandeja de horno no me cabe en la nevera, lo que hago es colocar las bolitas de masa en un plato llano o en una bandeja más pequeña, cubiertos ambos con papel de horno para que no se peguen a la base.

Pasado este tiempo las sacamos y las aplastamos suavemente con un tenedor para que queden súper bonitas.


Horneamos durante unos 12 o 15 minutos y este es el resultado!!!


Son unas galletas muy delicadas con una textura que te sorprenderá en boca.

Pero como os comentaba al principio, me encanta el chocolate y pensé que si sólo con la leche condensada estaban tan deliciosas, con chocolate tendrían que estar de pecado!!! Y me puse a hacer otra tanda pero esta vez variando un poquito la cantidad de leche condensada y sustituyéndola por sirope de chocolate.

En lugar de 100 gramos de leche condensada añadimos lo siguiente:

  • 75 gr de leche condensada
  • 50 gr de sirope de chocolate   

Y mirad cómo han quedado!!


No sé cuál de las dos me gusta más.

Y a vosotr@s, ¿cuál os ha gustado más? Ya sabéis que me encanta leer vuestros comentarios y saber de vuestras experiencias.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Brownie "Sin Remordimientos"

No os pasa a veces que, después de haber disfrutado de un postre hipermegadelicioso, escucháis una vocecilla interior que dice...no tenía que haberme comido ese último trocito  o.... madre mía, mejor haber pedido una fruta... Porque como dice un amigo mío..."Un segundo de placer en la boca y toda la vida en las caderas" 😋

Pues eso no os va a suceder con nuestra receta de hoy!!

Vais a poder hacer un estupendo Brownie de chocolate pero con la mitad de calorías que uno normal, y eso, quieras que no, nos hace sentirnos mucho mejor, más a gusto con nosotros mismos y disfrutar "Sin Remordimientos" del chocolate.

Esta receta es del libro "Postres Saludables" de Auxy Ordóñez (www.postressaludables.com), una chica que hace magia con los postres y los transforma en algo mucho más ligero para que podamos llevar una vida dulce pero sin tantas calorías.

Veréis que sencillo es y que resultado más espectacular. Además es una receta sin gluten, apta para celíac@s y sin lactosa para aquell@s que tengan algún tipo de alergia a la misma, que siempre nos olvidamos un poquito de las personas con alergias o intolerancias en este mundo de la repostería...

Vamos a ello!!

Ingredientes:

  • 2 plátanos bien maduros
  • 4 cucharadas de harina de garbanzos
  • 2 cucharadas de almendras molidas (también llamada harina de almendras)
  • 2 cucharadas de cacao en polvo desgrasado y sin azúcar
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de leche desnatada o de cualquier leche vegetal (para los alérgicos a los lácteos)
  • 1 cucharadita de levadura (sin gluten si eres celíaco)
  • 1/4 de cucharadita de estevia (100% estevia) o tu edulcorante habitual y endulza a tu gusto
  • 25 gr de chocolate para fundir 70% cacao o chips de chocolate (este ingrediente es opcional)



Preparación:

Antes de comenzar, precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y engrasamos nuestro molde con aceite de girasol o spray desmoldante. Si utilizamos un molde de silicona no es necesario engrasarlo.

Mezclamos todos los ingredientes (menos el chocolate para fundir) y los batimos hasta conseguir una mezcla espesa y lo vertemos en el molde.

Partimos el chocolate en trocitos (si tenemos chips no es necesario) y lo distribuimos por la mezcla. Yo sustituí el chocolate por un puñadito de nueces ya que no soy muy fan del chocolate negro y me encantan los frutos secos. También puedes utilizar avellanas, anacardos o cualquier otro fruto seco de tu gusto.

Horneamos durante 20 minutos aproximadamente.

Estará listo cuando la superficie esté cuajada y se vea sólida. Al ser un brownie la textura ha de ser húmeda, así que no podemos fiarnos de pinchar con un palito y ver que salga limpio, porque en este caso ha de salir manchado de chocolate...

Lo dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo.

Y este es el resultado:



   Queda un bizcocho muy jugoso y si somo capaces de dejarlo reposar de un día para otro, su sabor se hará más intenso.


Si queremos una opción aún más ligera, podemos sustituir el huevo por dos claras.

También podemos usar otras harinas como arroz, avena integral o centeno y omitir las almendras molidas. En ese caso en lugar de 4 cucharadas, añadiremos 5 de la harina que escojamos.

No tiene nada que envidiar al "auténtico" Brownie.

Ya sabéis que me hace mucha ilusión ver vuestros comentarios en el blog, así que si os animáis a hacerlo contadme qué tal os ha ido.

Un besín.
         

domingo, 29 de enero de 2017

Galletas de Mantequilla con Vainilla

Hoy vamos con una de esas recetas de "fondo de armario" que todos deberíamos tener en nuestro recetario, unas deliciosas y sencillas Galletas de Mantequilla. En esta ocasión las he aromatizado con vainilla pero podemos sustituirla por otras especias como canela o jenjibre.

La receta es de Iñaki de "Jaleo en la cocina" (www.jaleoenlacocina.com) pero la podéis encontrar en el blog de Megasilvita (blogmegasilvita.com).


Ingredientes:

  • 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 gr de azúcar glacé
  • 1 huevo + 1 yema
  • 1 cucharadita y media de vainilla en pasta (o las semillas de 1 vaina de vainilla natural)
  • 500 gr de harina
  • Una pizca de sal


Preparación:

Mezclamos bien la mantequilla junto con el azúcar glacé que habremos tamizado previamente. Batimos hasta que ambos ingredientes estén bien integrados.

Añadimos el huevo y la yema y mezclamos e incorporamos el extracto de vainilla. Como os comentaba al principio, en este punto podemos sustituir la vainilla por una cucharadita y media de canela o por una cucharadita de jenjibre o cualquier otra especia que os guste.

Tamizamos la harina junto con la sal y añadimos la mitad a nuestra mezcla. Una vez se haya integrado añadimos el resto de la harina y seguimos mezclando hasta conseguir una masa que no se pegue en el bol.

Enharinamos ligeramente la superficie en la que vayamos a trabajar y continuamos amasando a mano nuestra masa hasta que no se nos quede pegada ni a la mesa ni a nuestras manos. Preparamos una bandeja de horno cubierta de papel de hornear sobre la que iremos colocando nuestras galletas. Conviene dejar al menos 2 cm de separación entre ellas ya que se expanden un poquito durante el horneado.

Las mías la he hecho utilizando unos sellos de silicona para estampar galletas, pero podéis utilizar cualquier cortador que tengáis en casa o utilizar un vaso para darle forma.


Estos son algunos de los modelos de cortadores y sellos 

Para hacer las galletas con los sellos de silicona, los enharinamos con cuidado de que no queden restos de harina en los huecos de las letras, hacemos unas bolas de unos 35 - 40 gr de masa y colocamos el sello encima, justo en el centro y presionamos hasta que veamos que sale la masa por los bordes. No podemos olvidarnos de enharinar el sello cada vez que "estampemos" cada una de nuestras galletas.
Para utilizar los cortadores tradicionales o el vaso, estiraremos nuestra masa con un rodillo hasta conseguir el grosor deseado y presionamos.


Así quedarán nuestras galletas según el sello o cortador que utilicemos

Una vez preparadas nuestras galletas, las metemos en el frigorífico al menos una hora para que al hornearlas no pierdan la forma que les hemos dado.

Pasado el tiempo del refrigerado, precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y horneamos durante unos 15 o 20 mn según el grosor que les hayamos dado.

Las dejamos enfriar sobre una rejilla y listas!!



Son ideales para una merienda o un desayuno, con un café o un chocolate bien calentito. Hummm.

Si os decidís a hacerlas, por favor comentarme qué tal os ha ido.  

domingo, 11 de diciembre de 2016

Polvorones Navideños

Tengo que reconocerlo: me encanta la Navidad.

Es llegar Diciembre y ya estoy pensando en el arbolito, los villancicos, las doce campanadas, los Reyes Magos.... los turrones, los mazapanes, el roscón... Soy muy golosa, por lo que no podían faltar en el blog algunas de las recetas de mis dulces preferidos de esta época del año. Y que mejor para empezar que con algo muy sencillo y que a mí me encanta: los típicos polvorones navideños.

Esta receta es muy fácil. Es del blog de Megasilvita (blogmegasilvita.com) y os sorprenderá el resultado porque son perfectos, ideales para regalar a vuestros familiares o amigos. Alucinarán con ellos. No se creerán que los hayáis hecho. Quedan exactamente igual que los que venden por ahí pero con un sabor infinitamente mejor y 100% naturales. Nunca más volveréis a comprarlos hechos.

Que os parece si lo intentamos!!

Ingredientes:

  • 500 gr de harina floja (tiene que tener menos de un 9% de proteínas, fijaros en la etiqueta)
  • 200 gr de azúcar glas
  • 200 gr de manteca de cerdo a temperatura ambiente (no sirve ningún otro tipo de manteca)
  • 100 gr de almendras tostadas y molidas
  • 100 gr de avellanas tostadas y molidas
  • 5 gr de canela en polvo
  • la ralladura de un limón
  • 1 pizca de sal
  • Ajonjolí (si os gusta, es algo opcional)

Preparación:

Empezamos tostando la harina y los frutos secos en el horno. Es un paso imprescindible en esta receta. Si os lo saltáis el resultado no tendrá nada que ver.

Precalentamos el horno a 140º (calor arriba y abajo). Extendemos la harina en la bandeja y horneamos. Cada 10 mn aproximadamente la removemos para que se tueste toda por igual. A mí me llevó unos 40-50 mn hasta que tomó el color dorado que buscaba. La sacamos para que se enfríe.

Ahora tostamos los frutos secos enteros antes de triturarlos. Este proceso lleva menos tiempo que la harina. Con unos 20 mn es suficiente.Ojo porque si los tostáis demasiado podrían amargar. Los dejamos enfriar y los molemos poco a poco, en pequeñas cantidades para que no suelten el aceite.

Tamizamos varias veces la harina con el azúcar glas para conseguir un resultado mucho más suave y lo mezclamos junto con el resto de ingredientes, excepto el ajonjolí. Amasamos durante 15 mn con nuestra amasadora. Si lo haces a mano el proceso será mucho más lento hasta conseguir que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.

Envolvemos la masa en papel film y la dejamos reposar en la nevera durante 24 horas.

Una vez pasado este tiempo precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo. Si lo ponéis con ventilador recordar que la temperatura ha de ser algo inferior.

Estiramos la masa hasta que alcance un grosor de 1 cm aproximadamente y cortamos con un cortador redondo (o de la forma que más os guste). Espolvoreamos con ajonjolí (si os gusta, es algo opcional) y horneamos en una bandeja cubierta de papel de hornear durante unos 15 mn.

No es necesario dejar mucho espacio entre ellos 
porque no se expanden durante el horneado

Sacamos del horno y esperamos a que se enfríen totalmente en la bandeja antes de moverlos, ya que en caliente son extremadamente delicados y se podrían romper.


Una vez fríos, los cubrimos de azúcar glas y los envolvemos en unos papelitos como los de verdad para que el resultado sea 100%  profesional y dejar a nuestros amigos con la boquita abierta de par en par...  



Si os animáis a hacerlos me encantaría saber qué tal os ha ido y ver vuestros comentarios. 

Un millón de besinos navideños!!!!


domingo, 20 de noviembre de 2016

Curso con Bea Roque, Día Internacional del Bundt Cake y Bundt Cake de Sirope de Arce


El sábado pasado asistí a un curso de Bundt Cakes con Bea Roque (www.elrincondebea.com) en la tienda de repostería Caelé de Lugones (www.caele.es). Fue una gran experiencia.

Sigo a Bea Roque desde que empecé a tomarme un poquito más en serio esto de la repostería y tengo sus dos libros: "El Rincón de Bea: Apasiónate por la Repostería" y "El Rincón de Bea: Delicias para Compartir".

Os parecerá una tontería, pero el día antes estaba tan nerviosa que casi no pude ni dormir. El curso consistió en la preparación de cinco Bundt Cakes (Red Velvet, Crema Batida & Vainilla, Limón & Cardamomo, Rollitos de Canela, Muerte por Chocolate)  y un Angel Food Cake de Vainilla. Verla trabajar es un auténtico placer. Es una persona súper cercana. Podíamos preguntarle nuestras dudas y sacar fotos y grabarla en cualquier momento. Después nos llevamos un trozo de cada Bundt a casa para poder disfrutarlos. No sé cuál de ellos me gustó más. Estaban todos deliciosos.

Estos son los Bundt Cakes del curso y los trocitos que nos llevamos  

 Al final del curso hubo firma de libros y entrega de diploma!!!!


Tras el curso Bea nos firmó sus libros  

Y aprovechando el curso y que este martes 15 de Noviembre se celebró el Día Internacional del Bundt Cake, no podía dejar pasar la ocasión de celebrar ambas cosas y me decidí a hornear un Bundt Cake de Sirope de Arce del primer libro de Bea.

Además, y para redondear la experiencia no podía irme sin comprar un molde Nordic Ware para que mi Bundt Cake fuera espectacular. Mi elección fue el Crown:

Molde "Crown" de Nordic Ware, adquirido en www.caele.es
 
Así que vamos a ello!!

Ingredientes:

  • 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr de azúcar moreno de caña
  • 2 huevos tamaño L
  • 280 gr de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear (más conocida como levadura en polvo Royal)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 125 ml de sirope de arce
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 250 ml de nata fresca

Preparación:

Precalentamos el horno a 175º con calor arriba y abajo (sin ventilador). Si no tenéis opción a quitar el ventilador entonces comprobar la temperatura porque es posible que tengáis que bajarla un poquito.

Engrasamos un molde para Bundt Cakes con spray desmoldante o con un poco de aceite vegetal y lo colocamos boca abajo sobre un papel de cocina para que se caiga el exceso de grasa.

Tamizamos conjuntamente la harina, el bicarbonato sódico, el polvo de hornear, la sal y reservamos.

Batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa con el azúcar casi disuelta.

A continuación añadimos los huevos ligeramente batidos uno a uno. No agregaremos el siguiente hasta que el primero no se haya integrado por completo.

En este punto incorporaremos el extracto de vainilla y el sirope de arce y batimos unos segundos.

A velocidad baja, añadimos un tercio de la mezcla de los ingredientes secos (la harina con el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal) y batimos. Incorporamos la mitad de la nata fresca y mezclamos. Continuamos alternado los ingredientes secos con la nata fresca, terminando con la harina.

Una vez que obtengamos una mezcla homogénea, la volcamos en nuestro molde asegurándonos de que la masa entre en todas las hendiduras del molde y que no tiene aire. Alisamos la superficie.

Horneamos sobre la rejilla en la parte media del horno durante unos 45 - 50 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo éste salga completamente limpio. 

Lo sacamos del horno y dejamos reposar el molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Pasado este tiempo, desmoldamos boca abajo y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.

Resulta un Bundt muy jugoso y con un sabor muy suave y dulce

En mi casa sólo ha durado un día!!! Espero que os animéis y por favor no os olvidéis de contarme qué tal os ha ido.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Galletas de Limón

¿Os acordáis de ese anuncio de cerveza que decía "donde va triunfa"?, pues a estas galletas les pasa lo mismo...donde van triunfan.
No sé que es lo que tienen pero es probarlas y no poder parar. Yo creo que es el contraste de la masa dulce y el puntito ácido de la crema de limón, pero todo el mundo coincide en que están buenísimas. Vamos, tan buenas como que mi hermana me las pidió como regalo de Reyes y para su cumpleaños quiso una tarta de estas galletas y sí, se la hice...


No es más que una torre de galletas, pero le encantó


Esta receta es de Flavia, una de las colaboradas del blog de Megasilvita (megasilvitablog.com) y el nombre original es: Galletas Thumbprint de Limón.
"Thumbprint" quiere decir "huella dactilar"  y se llaman así porque a estas galletas se les da su forma hundiendo el pulgar en la masa para después rellenar el hueco que deja con la crema de limón. Pero como a mí de este modo no me quedaban bien os contaré cómo hago para sustituir mi huella y que queden igual de bonitas. 

Vamos a ello!!

Ingredientes para la masa de galletas:
  • 170 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 270 gr de harina
  • 70 gr de azúcar glas
  • 55 gr de azúcar normal
  • 1 Huevo
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita de levadura en polvo


Preparación:

En un bol batimos la mantequilla hasta lograr una consistencia cremosa. Añadimos los dos tipos de azúcar y continuamos batiendo hasta que estén totalmente integrados. Incorporamos el huevo, la ralladura, el zumo de limón y el extracto de vainilla. Seguimos batiendo hasta que estén todos los ingredientes perfectamente mezclados.

Tamizamos la harina junto con la levadura y la vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior hasta que veamos que esté todo integrado. 

Envolvemos la masa en papel film y la dejamos en la nevera al menos una hora para poder trabajar con ella. Aprovecharemos ese tiempo para preparar la crema de limón.


Ingredientes para la crema de limón (Lemon Curd)
  • 160 gr de azúcar normal
  • 2 limones
  • 2 huevos
  • 60 gr de mantequilla

Preparación:

Rallamos los limones y los exprimimos. Colamos el zumo y reservamos ambas cosas. 

Es muy importante que los limones estén muy, muy limpios sobre todo si no son ecológicos, para que queden libres de cualquier resto de productos químicos que les hayan aplicado para que no se estropeasen.

Sólo rallamos la parte amarilla, nunca llegamos a la parte blanca porque eso amargaría demasiado y estropearía nuestros postres, sea cuál sea el que estemos preparando.

En un cazo ponemos el azúcar, los huevos y el zumo de limón. En la receta original lo hacen al Baño María, pero yo lo hago directamente al fuego, eso sí, con un fuego suave removiendo constantemente con unas varillas para que no se pegue. Pasados unos 6 u 8 minutos veremos que la mezcla comienza a espesar.

En este punto añadimos la mantequilla cortada en trocitos pequeños y removemos hasta que se disuelva del todo. Retiramos del fuego y colamos o tamizamos para evitar que se cuele cualquier resto blanquecino de huevo que haya podido quedar y añadimos la ralladura de limón que habíamos reservado. De este modo nos quedará una crema muy suave. 

Cubrimos "a piel" con papel film y dejamos enfriar primero a temperatura ambiente y después podemos guardarla en el frigorífico hasta que vayamos a utilizarla.  

"A piel" quiere decir que el papel film esté pegando con
la crema para que no queden gotitas de agua ni burbujas mientras enfría

Y ahora que ya lo tenemos todo listo, vamos a ponernos manos a la masa!!

Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo, sin ventilador y cubrimos la bandeja con papel de hornear.

Con las manos enharinadas hacemos bolitas del tamaño de una nuez más o menos. Yo las peso en una báscula de cocina y las hago de unos 16 gramos. Llamadme rarita, pero de este modo sé que todas me saldrán iguales...
Las colocamos en la bandeja dejando unos 4 centímetros entre ellas ya que se expanden un poquito durante el horneado. En este punto es cuando en la receta original hundimos el dedo pulgar en la masa y creamos una especie de cráter en el que se introduce la crema de limón y las llevamos a hornear durante unos 12 o 15 minutos aproximadamente. Yo no lo hago así...

Modo Dolce Evita:
  • Colocamos las bolitas de masa en la bandeja del horno dejando unos 4 cm entre cada una.
  • Las aplastamos un poquito con las manos y marcamos en el centro con un tapón de corcho limpio y enharinado y las llevamos a hornear por 7 minutos.
  • Abrimos el horno y marcamos de nuevo en el centro con el tapón. 
  • Volvemos a hornear por otros 7 minutos.
  • Sacamos del horno y volvemos a marcar.



Sacamos las galletas,las pasamos a una rejilla y las rellenamos con una cucharadita de la crema de limón y esperamos a que se enfríen completamente antes de guardarlas.


Con estas cantidades salen unas 3 docenas y media de galletas pero nos sobrará bastante crema de limón. Podéis guardarla en la nevera para hacer más galletas, como relleno de unas tartaletas o para untarlas en unas tostadas para el desayuno... 


Simplemente deliciosas...

Podéis espolvorearlas con azúcar glas si os apetece, pero yo las prefiero sin él. 

Espero que os animéis a prepararlas y si lo hacéis me encantaría saber qué tal os ha ido.

Un besin.